Eva Mapache, el amor de Ludovico
Y ha sido amor a primera vista, doy fe. Nada más publicar al nuevo macho de las praderas, me encargaron a Eva Mapache. Es la primera vez que una amigurumi coquetuela de nuestra galería de personajes lleva pantalones, que siempre las feminizamos con faldita y no, no. Incluso, como no hay dos iguales en esto de la artesanía, me ha salido un poco más alta que él. Claro que el Mapachito se ha subido al montículo rápidamente dejándola a ella cual peña perpleja.
Y, como se puede observar, nuestra Eva Mapache se rindió ante el empuje, la constancia, y la ternura (¿por qué no decirlo?) de él… Y es que en realidad son idénticos. Tan solo se diferencian en el top de ella y los tirantes de él. Por supuesto, también en el color. Ya sé que no existen mapaches rosas pero, desde que Peppa Pig saltó al universo de los muñecos, el rosa ha dejado de ser un color cursi, incluso ya no es un color cerdo, ni nadie recuerda a la Pantera idem como pude comprobar cuando la tejí. El rosa es sólo el preferido de las nenas y hay que tejer en rosa todo lo que se pueda.
Como ya os puse el patrón de Ludovico, en esta ocasión no me queda más que copiaros el top, por si le queréis hacer de casamenteras y darle esta novieta al amigurumi más sospechoso de la manada:










