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Virgen de Itatí, una leyenda en amigurumi

Es como mi dedo anular de alta. ¡Encontré a la Virgen de Itatí en amigurumi! Ha sido en Corrientes, Argentina, de la que es su patrona y protectora.

Pues Señor, esto era un joven fraile español que se fue a evangelizar a los indios guaraníes allá por mil quinientos y pico, en el siglo XVI.  Se llamaba Luis de Bolaños y era de Marchena, Sevilla, como yo.  Y los indios quedaron tan maravillados con las historias de la Virgen que les narraba el franciscano con su acentillo andaluz que le hicieron una imagen de madera de nogal, que se oscurece con la humedad del Paraná cercano y por eso la llamaban La Morenita en lugar de algo tan complicado para ellos como Pura y Limpia Concepción, que era su nombre.

Pero sucedió que otros indios de una aldea vecina vinieron a hacerles la guerra y se la llevaron. Los guaraníes de Fray Luis quedaron malheridos y sin su Virgen, entonces el padre les dijo: «Haremos otra».

Y ellos dijeron:  “No, nuestra Virgen es ésa y saldremos a recuperarla…”

Entonces mandaron una partida en su busca, para lo cual tenían que atravesar ese río que de tan grande parece un mar y está infestado de caimanes y pirañas. Mas al llegar a la orilla se encontraron a la Virgen encima de una roca, sola, y la rodeaba una luz muy bella. Algunos dicen incluso que se oía un cántico celestial alrededor, pero puede que esto sea leyenda. Hace casi 4oo años, ¿quién lo puede atestiguar? El caso es que, maravillados, mandaron llamar al cura porque no se atrevían a tocarla. Y toda la aldea la transportó al pueblo, entre vítores y alabanzas. Parece que fue entonces cuando le hicieron la primera pequeña capilla. Y la bautizaron, ya no ni Morenita ni Pura y Limpia Concepción, sino Itatí que en guaraní significa Roca Blanca, el lugar donde había aparecido.

Pero he aquí que la Virgen desapareció de nuevo al poco tiempo. Desapareció de noche. No sabían si los enemigos habían vuelto a por ella, así que salieron otra vez en su busca y la encontraron en el mismo lugar. Qué misterio, ¿encima de la roca blanca? Si, encima de la roca… Al intentar recogerla, manó agua bajo sus pies, un agua milagrosa que poco tiempo después supieron que todo lo curaba.  Así que decidieron trasladar todo el pueblo – y la capilla- a aquel lugar. Pero la Virgen se escapó al menos en otra ocasión, según las crónicas que dan cuenta de las correrías de esta virgen peregrina. Claro que sí, lo adivinaste: para volver a situarse sobre la roca. Que tenía claro donde quería estar, vamos. Comprendieron que la roca debía estar integrada en la capilla y le hicieron una iglesia.

Fray Luis de Bolaños fundó la nueva aldea con el nombre  «Pueblo de Indios de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí». Con el tiempo, el lugar comenzó a conocerse simplemente como Itatí, el sitio de los milagros de la Virgen. El 16 de julio de 1900, la imagen fue solemnemente coronada por voluntad del Papa León XIII. Fue entronizada con el nombre de Reina del Paraná y Reina del Amor.

 

Hoy en día hay allí una basílica majestuosa en medio de la nada. Una basílica como una catedral del renacimiento. Las indias tejen a la Virgen por piedad, no se entiende otra cosa, ya que solo cobran por esta miniatura 0’30 céntimos de euro.

Creo que comenzar la nueva temporada del blog bajo su manto protector es una gozada. Hola, amigurumistas, no os he olvidado.

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